BellyDance (Danza del Vientre)

La danza del vientre es una danza que combina elementos tradicionales de Oriente Medio junto con otros del Norte de África.
En árabe es conocida como raqs sharqi رقص شرقي ("danza del este" o "danza oriental"). También es denominada en ocasiones como raqs baladi رقص بلدي (danza "nacional" o "folk"). El raks baladi es una danza muy elemental, prácticamente sin desplazamientos y con movimientos principalmente de cadera. A la evolución de esta danza se la llama danza del vientre o raks sharki en Egipto.
En Turquía, a la danza del vientre se la conoce como gobek dans o rakasse (ritmo turco).

martes, 3 de mayo de 2011

¿Por qué practicar Danza del Vientre?

Independientemente de la vida que llevemos, más o menos sedentaria, más o menos agitada; hay un denominador común en la vida de gran parte de la población urbana, y está compuesto de varios ingredientes: el exceso de responsabilidades, las presiones constantes, la exigencia de dominar el tiempo; dejándonos vacíos de energía y con la sensación de estar “desafinados", nuestro cuerpo en desequilibrio, un instrumento que no está emitiendo la musicalidad que lograría si se encontrara en paz. Podemos afirmar que existen maneras de vencer las barreras inconscientes (y también de lidiar un poco mejor con las contextuales) que impiden un armonioso desarrollo del ser, en tanto unidad física, mental y afectiva indisoluble. Lejos de pretender que la danza del vientre sirva, sin otros elementos que la ayuden, como terapia para ciertas patologías que hacen que el organismo actúe “desafinado”, sí estamos en decir que la danza del vientre puede colaborar en la búsqueda del equilibrio perdido, y que contribuye ampliamente a la conscientización de los mecanismos corporales fundamentales, en especial los del centro de gravedad y de fuerza vital del organismo (que es lo que más se trabaja en la danza del vientre tradicional); proceso fundamental para lograr el autoconocimiento que necesitamos para desenvolvernos en la sociedad.
Decir que, como bailarina de danza del vientre, puede experimentarse una sensación de poder absoluto tan sólo practicando una suave ondulación, sin siquiera desplazarse por el espacio; parecería, en una primera instancia, una apreciación muy exagerada. Pero, si notamos que esta zona es, además del centro mencionado, donde se encuentran los órganos de asimilación y eliminación, donde se producen las células sexuales dadoras de vida, y finalmente en caso de la mujer, donde se produce la gestación, habiendo sido en algún momento canal de vínculo entre madre e hijo, no es difícil deducir el por qué de esa fuerza, de esa potencia, que da estabilidad, que se nutre de la tierra, que es el centro de poder de ese microcosmos que es el ser humano. Paradójicamente, esta región del cuerpo, que es la central, y con la que debiéramos estar más conectados, resulta ser de las más oscuras en cuanto a la capacidad que tiene el yo para percibirla, para concientizarla; las regiones más perceptibles dentro de la imagen corporal son las manos, los pies, la cabeza; el vientre es una zona que soporta las más comunes represiones y bloqueos, su rigidez está relacionada a actitudes defensivas, con negaciones frente al placer y el bienestar que puede dar un vientre relajado y libre.
En esta porción occidental de la Tierra que nos toca habitar, desde pequeños, al menos a muchos de nosotros, estuvimos acostumbrados a esa noción de que lo realmente importante era tener brillantes ideas, que la verdaderas cuestiones reveladoras de los misterios de la vida surgían de las funciones intelectuales; y no es que el pensamiento sea un producto despreciable, al contrario, es uno de nuestros tesoros; es que el ser humano, al ser un todo inseparable, un ser completo, no puede desligar el cuerpo del intelecto; una persona madura debe poder conocer su cuerpo, sus procesos, sus limitaciones, sus capacidades, y al mismo tiempo ser capaz de pensar, de reflexionar, de tener una actitud crítica frente al mundo; hoy en día pareciera, y más que nada en esta noción de “virtualización” del hombre, que el cuerpo sobrara en la mayoría de los momentos, que la carne fuera un estorbo en la comunicación con el otro. Particularmente, la práctica de la danza del vientre nos da bases para afirmar que, al comenzar a tener consciencia de nuestro cuerpo, de sus posibilidades de acción, de su “estar en el espacio”, todos, absolutamente todos los valores aprendidos de manera meramente intelectual, se resignifican y toman otra dimensión, porque se los comienza a conocer desde uno mismo, con filtros propios, pero desde un “ser mismo” completo, íntegro, consolidado. Como sabemos en el mundo oriental, jamás se perdió la noción de “centro” en contraposición a la reivindicación de las funciones intelectuales a la que asistimos en este hemisferio del planeta, al respecto, y citando a Dropsky “es en la unión de la cabeza con sus valores de conciencia y del vientre con sus valores instintivos donde estriba la única posibilidad de una verdadera madurez humana”, agreguemos los factores emocionales, y concluimos en que la danza del vientre puede resultar una excelente catalizadora de estos tres aspectos que constituyen al ser como unidad y una ruta de retorno a la propia naturaleza, que se ve obturada muchas veces por los estilos de vida que llevamos


Fuente: http://www.jimenagonzalez.com.ar/beneficios_danza_vientre.html

lunes, 2 de mayo de 2011

Beneficios de la Danza del Vientre


Muchos son los beneficios que se atribuyen a la práctica de este tipo de danza, tanto en el plano físico como en el mental, entre los que podemos destacar:

  • Disminución de peso y masa corporal, tonifica todos los músculos del cuerpo, específicamente los abdominales.  
  • Afinamiento de la cintura y disminución de la grasa corporal.
  •  Aporta una gran movilidad articular en las zonas lumbar, cervical y cintura escapular, evitando la rigidez de las articulaciones. También favorece la flexibilidad y la coordinación, y contribuye a conseguir una postura correcta, y una adecuada colocación de la espalda
  • Desbloqueo de emociones reprimidas y tensiones acumuladas por los difíciles retos de la vida diaria.
  • Buen humor, actitud de entrega y generosidad en las relaciones humanas; torna a sus practicantes más sociables y activas.
  • La concentración dirigida hacia la música y los movimientos permite desentenderse de los problemas para luego retomarlos con una óptica más positiva.
  • Genera un proceso de auto-conocimiento que conduce a un aumento de autoestima, aceptación y valoración del propio cuerpo y el propio ser. Celebra la  vida, fomentando la creatividad y la expresión de la personalidad en cada individuo.
  • Estimula la memoria, concentración y capacidad de responder físicamente a estímulos y órdenes dadas por el cerebro. Permite el mejor control sobre acciones, movimientos, coordinación motora e impulsos. Sensación de bienestar y agilidad.
  • Desarrollo de la sensibilidad, el ritmo y los reflejos. Cada mujer se da cuenta que se trata de una danza que le brinda especial respeto, descubriendo su fortaleza, belleza y coraje para afirmarse como el ser privilegiado que es.
  • Mediante la danza, es posible lograr una íntima conexión entre el cuerpo y la mente, una situación de perfecto equilibrio que tantas técnicas -como la meditación o el yoga- persiguen.

sábado, 30 de abril de 2011

Historia de la Danza Oriental

La danza árabe se origina en Egipto, en el año 1200/1300 AC. En esta época, se pensaba que la fertilidad humana se relacionaba con la tierra y a las mujeres, dadoras de vida, se les atribuían poderes mágicos, incluso se realizaban rituales donde las mujeres bailaban desnudas, con predominantes movimientos de cadera y pelvis, donde alababan a Afrodita, la diosa del amor y la fertilidad, en los cuales entraban en “trance” y se “conectaban” con la diosa mientras ésta les transfería sus poderes. Posteriormente, con la aparición del Cristianismo, ésta danza es prohibida por ser considerada pagana y porque su función principal era evocar a una Diosa Mujer, mientras que el Cristianismo instauró el Dios masculino.



Sin embargo los coptos (los cristianos provenientes de Egipto) la siguieron ejecutando de manera oculta, perpetuándola, y mucho tiempo después renace en  las mujeres esclavas que fueron las encargadas de popularizarla. Salió así de los templos y comenzó a formar parte de los entretenimientos sociales de la época.

A principios de la Edad Media, la llegada del islamismo volvió a prohibir la danza del vientre hasta hacerla desaparecer. Reaparece a finales del siglo XVIII en los pequeños círculos de esclavas retenidas en palacios de antiguos califatos medievales. Estas esclavas eran el reflejo del poderío del señor feudal. Se cotizaba belleza y las habilidades de canto, baile, poesía y recitación que estas mujeres tenían.

La costumbre de entregarle dinero a las danzarinas también surge en ésta época; se acostumbraba a premiar el talento de la artista con mucho respeto por medio de joyas o monedas, actividad que en la actualidad se sigue realizando. Las bailarinas compartían las celebraciones con magos y encantadores de serpientes, los bailes eran acompañados por unos instrumentos llamados zaggats, que son castañuelas de bronce, o también solían bailar con la espada de algún invitado.



En la historia de la danza del vientre o danza árabe se incorporan también las gawazis, que eran las gitanas egipcias. Ellas conservaban la esencia espiritual y estética de esta actividad (el origen era fenicio – cartaginés), recorrían grandes distancias, leían la borra de café y de las ostras.  Esta danza, de igual forma, tenía un alcance popular y compartían la escena con juglares, adivinadores y personajes famosos de la etapa medieval.

Prácticamente todas las mujeres árabes bailan raks báladi, aprenden desde niñas en las fiestas y reuniones familiares, pero son pocas las que se animan a ser profesionales, porque ser bailarina no está bien visto en una sociedad tradicional musulmana.

 
Bailarina Tribal

A partir de los años 40 ya se trataba de profesionalizar la danza, se incorpora al ballet y luego a la danza contemporánea, existiendo hoy en día fusiones muy conocidas de danza árabe con danza contemporánea, flamenco y hasta samba; bellynessian, tribal, bellytango, entre otras.

jueves, 28 de abril de 2011

Bienvenidas

Hola chicas!! bienvenidas a este blog. La verdad debo confesar que soy nueva en esto. He visto otros blogs de diferentes temas que me han motivado a hacer el mio y nada mejor que hablar de esta nueva disciplina que estoy practicando desde hace unos meses que es la danza oriental, danza arabe, danza del vientre o bellydance (diferentes terminos con los que es llamada).


Tengo 6 meses practicando esta hermosa danza y la verdad dejenme decirles que es lo maximo. La comence porque la verdad me deprimia muchisimo y de pronto un dia fui a comer en un restaurant arabe y vi un caderin me lo puse y me encanto como me senti. Siempre habia tenido curiosidad pero nunca me habia decidido. Desde pequeña practique danza y ballet clasico desde los 8 años hasta los 13 pero me fui desmotivando por fallas que tenia la escuela y lo lejos que me quedaba de mi casa, ademas del horario que me pegaba fuerte ya que en ese entonces estaba en secundaria. Luego 10 años despues retomo la danza pero en el genero oriental.


Lo que mas me gusta es que es una danza que la pueden bailar desde niñas pequeñas hasta mujeres embarazadas, y mujeres de todas las edades. Sirve muchisimo para bajar de peso y embellecer la figura. No importa si eres gorda eso no te impide bailar, aunque dejenme confesarles que es mejor estar delgado asi se ven mas los movimientos y luces mejor en los trajes.


Les invito a que se unan a practicar esta hermosa disciplina, busquen una academia en su ciudad (nada de ponerse con los videos en web o tv porq no es igual, eso ayuda pero no es igual que una instructora te enseñe y te corrija la tecnica y supervise si lo estas haciendo bien o no) y permitanse sentirse felices y con autoestima. Es demasiado desestresante y relajante a la vez y a las q no les gusta estar en gym porq es aburrido, esto es lo contrario demasiado divertido, queman grasas, calorias y sudan muchisimo y al final se van a sentir excelentes.


Ah y para que vean que no hay edad para ser una bellydancer aqui les dejo este enlace de video (es demasiado bello) para que se motiven y empiecen a pensar que cualquiera puede bailar danza arabe... besos!!


http://www.youtube.com/watch?v=aJLQjG5YdJw&feature=related